EL RECLUSO FUGADO QUE PIDIÓ ALOJAMIENTO EN ESCUELA RURAL E INDIVIDUO CONDENADO POR SUSTRACCIÓN DE MENORES

La Policía logró recapturar a uno de los dos reclusos que se habían fugado el pasado 3 de abril de la Unidad 21 del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), en un operativo que se extendió durante varios días y que culminó tras un llamado ciudadano.

Según informó la comisario Lady Fuques, tras la fuga se activaron alertas en rutas, patrullajes y pasos de frontera, además de realizarse rastrillajes en la zona sin resultados iniciales. La hipótesis manejada era que el individuo podía haber abandonado el departamento, aunque la búsqueda se mantuvo activa.

Finalmente, el 10 de abril, un aviso al servicio de emergencias 911 permitió ubicar a un hombre en actitud sospechosa en las inmediaciones de una escuela rural sobre Ruta 30. Al llegar al lugar, efectivos policiales lograron identificarlo como el recluso fugado.

El individuo, que presentaba un notorio deterioro físico y lesiones en los pies, había solicitado refugio y alimento en el centro educativo, argumentando haber sufrido un accidente. La rápida intervención policial permitió su detención sin incidentes y su posterior traslado nuevamente a la Unidad 21, previa asistencia médica.

Desde la Policía se aclaró que no se manejan detalles sobre la situación personal o familiar del detenido, así como tampoco se confirmó la participación de terceros en su retención previa.

En otro hecho, una intervención policial originada por una denuncia por disturbios permitió desarticular una situación de mayor gravedad que derivó en la condena de un joven de 23 años.

El procedimiento se inició el 11 de abril tras un llamado al 911 por molestias en un barrio. Sin embargo, al recabar testimonios, los vecinos denunciaron reiterados episodios de violencia, amenazas con arma blanca y conductas delictivas.

Uno de los casos más alarmantes fue el relato de un padre, quien denunció que el individuo intentó llevarse por la fuerza a su hija de 5 años, además de exhibirse indecentemente.

A partir de estas denuncias, la Dirección de Investigaciones profundizó el caso en coordinación con Fiscalía, logrando reunir pruebas suficientes que derivaron en la condena del joven a dos años y seis meses de prisión efectiva por sustracción de menores, tentativa de rapiña y hurt0

La comisario Fuques subrayó la relevancia de que la población formalice las denuncias ante hechos delictivos.

“No es lo mismo intervenir por un llamado puntual que contar con denuncias formales que permitan avanzar en una investigación más completa”, explicó.

En ese sentido, remarcó el compromiso de la fuerza policial de actuar, investigar y poner a disposición de la Justicia a los responsables, aunque advirtió que los procesos requieren tiempos.

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